Gustavo Sánchez Vásquez, ¿contra quién?

Todo indica el presidente municipal de Mexicali, Gustavo Sánchez Vásquez, buscará la reelección en el proceso electoral 2019. El alcalde dejó claro no tiene ningún interés en buscar la gubernatura de Baja California, pero sí mostró simpatía por mantenerse otro periodo como jefe político de la capital del estado.

¿Será posible que Gustavo Sánchez consiga una victoria electoral en tiempos de crisis dentro de su partido político?

Curiosamente, me parece que la respuesta no la tiene el actual alcalde, mucho menos la tiene el Partido Acción Nacional. La respuesta la tiene el partido político de Morena.

Las posibilidades de Gustavo Sánchez dependen, en gran medida, de la decisión que tomen dentro del Movimiento de Regeneración Nacional, ¿Quién será el candidato de Morena a la alcaldía de Mexicali? Y, más importante aún, ¿será candidata? ¿o será candidato?

A mi entender, Gustavo Sánchez cuenta con el apoyo del sector socioeconómico más acomodado de la ciudad. Integrantes de dicho sector poblacional, que evidentemente son una minoría, aseguran el actual edil sí ha mostrado conocimiento para administrar las finanzas municipales, y, sobre todo, señalan ha sido mucho mejor que alcaldes anteriores.

A pesar de contar con dicho respaldo, lo cierto es que el alcalde tiene absolutamente todo en contra. Hay un rechazo al Partido Acción Nacional. Hay un rechazo al gobernador Kiko Vega. Hay malestar por no castigar las irregularidades de la administración municipal anterior. Hay un profundo rechazo a su persona por aumentar la tarifa del transporte público. Y hay un desgaste, completamente natural, tras sus primeros años al frente del Ayuntamiento.

Si en Morena toma la decisión de postular a un buen candidato, estoy convencido que Gustavo Sánchez, en gran medida víctima de las circunstancias, no podría siquiera meter las manos. Sin embargo, la política funciona de manera misteriosa. Y el presidente municipal podría encontrar un campo de batalla que más se le acomode para ser competitivo.

Si en Morena deciden postular a una candidata, lo más probable es que esta sea Marina del Pilar, actual diputada federal. En estas mismas líneas, he criticado la posibilidad de que Marina busque un nuevo puesto de elección popular. Creo la joven legisladora debe demostrar su valía política siendo una buena diputada. Y, en caso de lograrlo, más adelante buscar otra posición.

Aunque también sigo pensando que, si así se lo ordena su partido, Marina del Pilar será la candidata. Y, si eso sucede, creo la joven diputada derrotaría fácilmente en las urnas a Gustavo Sánchez.

Pero si en Morena optan porque la candidatura sea para un hombre, entonces creo los morenistas estarían complicándose las cosas ellos solitos. No es que ningún caballero militante de Morena pueda derrotar al presidente municipal, Gustavo Sánchez sigue teniendo todo en contra, pero los nombres que se barajean en Morena cuentan con un muy bajo reconocimiento de nombre, y, de entrada, eso sería una ventaja para el actual alcalde.

¿Quién intentará arrebatarle a Gustavo Sánchez Vásquez la alcaldía de Mexicali?

* El autor es Abogado y conductor de televisión.  

Gustavo Sánchez y Los Ángeles Azules

Gustavo Sánchez Vásquez quiere ser gobernador de Baja California. No tiene que ser de manera inmediata. No tiene que ser el próximo año. El actual alcalde puede esperar. Gustavo Sánchez podría buscar primero la reelección como presidente municipal. Pero un día quiere ser gobernador constitucional. Y él, por lo menos él, está convencido de que sería un buen mandatario estatal.

Existen altas probabilidades de que el panista se convierta en el primer presidente municipal en buscar la reelección en la historia de nuestra ciudad. Dadas sus evidentes aspiraciones políticas, y luego de su segundo Informe de Gobierno, creo que es trabajo obligatorio de todos los mexicalenses evaluar el desempeño del alcalde.

¿Cómo calificaría usted al presidente municipal de Mexicali? En las siguientes líneas, intentaré hacer un análisis breve, crítico y objetivo respecto al trabajo realizado por Sánchez Vásquez.

El actual alcalde le entiende a la administración pública. Podría parecer una cosa menor. No lo es. En una época en donde encontramos un grave conflicto entre políticos y tecnócratas, raro es encontrar un político que entienda de cuestiones técnicas. La grave crisis financiera del Ayuntamiento de Mexicali se debe, en gran medida, a la ineficacia de los últimos presidentes municipales. Hoy que Gustavo Sánchez ha logrado poner la casa en orden, justo es reconocer que su área de ‘expertise’ ha rendido frutos.

Retomar el proyecto del sistema rápido de transporte no fue únicamente una decisión adecuada para la ciudad, sino también una decisión moralmente correcta. Los mexicalenses invertimos millones de pesos en el BRT y luego vimos cómo dejaron el proyecto abandonado. El actual alcalde retomó una obra importante que traerá movilidad urbana a la ciudad.

Podrán llamarlo esquema tarifario. Podrán llamarlo ajuste a la tarifa. Podrán usar palabras rimbombantes para confundirnos. Lo cierto es que el gobierno de Gustavo Sánchez busca llevar a cabo un aumento a la tarifa del transporte público. En Mexicali, el servicio de transporte es malo y costoso. Un aumento a la tarifa es simple y sencillamente imperdonable. Punto.

En tiempos de enorme repudio a la corrupción política, el actual alcalde prometió que las investigaciones en contra de Jaime Rafael Díaz Ochoa llegarían hasta las últimas consecuencias. Hoy sabemos que eso es falso. Salvo sanciones menores a ex funcionarios, la Sindicatura Municipal no le hará absolutamente nada al ex alcalde de Mexicali.

Como todo gobernante, Gustavo Sánchez Vásquez ha hecho cosas buenas y malas. Pero si quiere ser gobernador o si quiere primero mantenerse como alcalde, las cosas buenas no le van a alcanzar. Le quedan unos meses para mejorar. Todavía puede dar marcha atrás al aumento a la tarifa del transporte público. Todavía puede tomarse en serio la investigación en contra de la anterior administración municipal.

Espero que Gustavo Sánchez Vásquez entienda que el haber conseguido un lleno total con Los Ángeles Azules en las Fiestas del Sol… no le va a otorgar ningún triunfo político.

*El autor es abogado y conductor de televisión.

Gobierno municipal, ‘¿quién pompó?’

Desde hace mucho tiempo, los mexicalenses venimos escuchando una triste, trillada y melancólica historia relacionada con nuestro municipio: el Ayuntamiento de la ciudad no tiene un sólo centavo, el gobierno local está en la bancarrota.

Hay muchas razones para explicar la precaria situación municipal. Por ejemplo, la abultada burocracia a la cual se le destina el 80% del total de recursos. Los limitados ingresos propios que genera el gobierno local. Y, por supuesto, la mala administración, la corrupción, los abusos y los excesos de terribles gobernantes.

De ello se han quejado todos los últimos presidentes municipales: Rodolfo Valdez Gutiérrez, Francisco Pérez Tejada Padilla, Jaime Rafael Díaz Ochoa y Gustavo Sánchez Vásquez. Todos ellos, de una u otra forma, han criticado a su antecesor y han reclamado la situación en la que reciben el Ayuntamiento.

Un círculo vicioso. El alcalde en turno se queja y culpa de todo a su antecesor, para luego pasar de víctima a victimario y ser señalado por su sucesor como principal responsable de todos los males.

Hace unas cuantas semanas, el actual alcalde de Mexicali, Gustavo Sánchez Vásquez, anunció con bombo y platillo el lanzamiento de una aplicación móvil llamada “Ya está”. Por medio de dicha app, el Ayuntamiento intenta resolver reportes ciudadanos en menos de 48 horas. El costo de dicho programa fue de 4 millones y medio de pesos.

Hace unos días, Sánchez Vásquez anunció la adquisición de 28 vehículos nuevos para la administración municipal, 28 carros nuevos a utilizarse en diferentes dependencias del gobierno local. La inversión por la compra de dichos automóviles fue de 5 millones y medio de pesos.

¿Ya tiene dinero el Ayuntamiento de Mexicali? ¿Logramos salir de la bancarrota? ¿Ya somos un municipio con finanzas sanas y envidiables? ¿Hay dinero suficiente para destinar millones de pesos a aplicaciones móviles y compra de vehículos?

Estoy a favor de que el Ayuntamiento de Mexicali haga uso de herramientas tecnológicas que permitan construir un gobierno moderno, ágil y eficiente. Estoy a favor de que el gobierno municipal renueve su flotilla de vehículos si ello impactará en la forma en que prestan servicios a la ciudadanía.

Sin embargo, todo indica la aplicación móvil “Ya está” es una herramienta que sólo utilizarán unos cuantos miles de ciudadanos. Es decir, en un municipio de un millón de habitantes, invertir millones de pesos para beneficiar a un pequeño porcentaje de la población suena excesivo.

Por otro lado, comprendo la necesidad e importancia de adquirir vehículos para inspectores de medio ambiente, alcoholes, entre otras dependencias. Pero justo es preguntarnos si la adquisición de carros nuevos era realmente una prioridad.

Al final, la respuesta está en la situación financiera. Si nuestro gobierno municipal es ejemplo a nivel mundial por la enorme cantidad de recursos que bien administra, ¡entonces adelante!

Pero… ¿no se suponía que éramos pobres y nos quitaban el dinero? ¿No se suponía que era crítica la situación financiera del Ayuntamiento de Mexicali?

*El autor es abogado y conductor de televisión.

Gustavo Sánchez Vásquez… ¿Ya está?

La semana pasada, el presidente municipal de Mexicali, Gustavo Sánchez Vásquez, anunció con bombo y platillo el lanzamiento de una aplicación móvil.

La aplicación “Ya está”, dijo el alcalde, busca que todos los mexicalenses podamos convertirnos en inspectores del municipio, realizar reportes ciudadanos y exigir al Ayuntamiento brinde una solución.

Hasta el momento, y como era de esperarse, el gobierno municipal ha hablado maravillas de su propia aplicación. Funcionarios del XXII Ayuntamiento de Mexicali aseguran miles de cachanillas han descargado la app en sus teléfonos inteligentes y, sobre todo, presumen han logrado resolver, en menos de 48 horas, gran parte de los problemas reportados.

El único y minúsculo detalle es que la mayoría de los problemas que la ciudadanía quiere reportar no se atienden a través de la aplicación llamada “Ya está”.

¿Quiere usted reportar un bache que ha dañado su vehículo? ¿Quiere usted reportar que su calle no cuenta con luz mercurial y genera inseguridad? ¿Quiere usted reportar que su colonia no cuenta con pavimentación y produce contaminación?

Pues repórtelo en otro lado. Porque la aplicación únicamente atiende ciertas demandas y, queda clarísimo, aquellos problemas que son prioritarios para la ciudadanía (baches, iluminación y pavimentación), no son tan importantes para el gobierno local.

El director de servicios públicos municipales, Carlos Flores Vásquez, declaró aquellos reportes de problemáticas que no se cubren a través de la aplicación son canalizadas a las dependencias correspondientes. O sea, a las mismas oficinas en donde se han reportado toda la vida y que, normalmente, no brindan solución.

Entonces… ¿Qué se puede reportar a través de la aplicación “Ya está”? Árboles caídos, grafiti en espacios públicos, animales muertos en vía pública, señalamientos de tránsito dañados, objetos obstruyendo la vía pública y semáforos con falla.

Nadie argumenta que solucionar dichos reportes no sea importante, pero el gobierno de Gustavo Sánchez Vásquez invirtió 4 millones y medio de pesos… ¿para qué? ¿para levantar perros muertos de las avenidas?

Hace poco escribí me encanta la idea de contar con un gobierno local que haga uso de la tecnología, que aproveche las nuevas herramientas y, sobre todo, que busque brindar servicios de forma mucho más eficiente.

Sin embargo, el uso de dicha tecnología debe ser para solucionar problemas que actualmente no se atienden. Los mexicalenses nos quejamos por la inseguridad, los baches, la falta de iluminación y la falta de pavimentación.

Si las nuevas herramientas se utilizan para solucionar esos problemas, entonces bienvenidas. Pero si únicamente se utilizan para simular que se da respuesta a las quejas de la ciudadanía, entonces gracias, pero no gracias.

Los ciudadanos preferimos que esos 4 millones y medio de pesos se utilicen en bacheo, en arreglar luminarias, en atender el llamado de colonias que en pleno siglo XXI continúan sin pavimentación.

Pero claro, pintando una pared de un edificio público con grafiti el gobierno de Gustavo Sánchez quiere decirnos a todos los cachanillas: ¡Ya está!

*El autor es abogado y conductor de televisión.

Gustavo Sánchez y su aplicación móvil

El XXII Ayuntamiento de Mexicali, encabezado por Gustavo Sánchez Vásquez, decidió ponerse tecnológico y lanzar una aplicación móvil, una famosa APP, para utilizarse en teléfonos inteligentes y tabletas.

La aplicación informática “Ya está”, que puede descargarse para Android y Apple, busca que todos los mexicalenses podamos convertirnos en inspectores del municipio, realizar reportes ciudadanos y exigir al Ayuntamiento brinde una solución.

Árbol caído, grafiti en espacios públicos, animal muerto en vía pública, señalamiento de tránsito dañado, objetos obstruyendo la vía pública, semáforo con falla, son algunos de los problemas que los mexicalenses podemos reportar a través de la aplicación.

Por ejemplo, si hay un semáforo que no funciona podemos hacer uso de la aplicación, enviar una fotografía que muestre el caos vial que está generando, la localización exacta del señalamiento averiado a través de GPS y contar con que el Ayuntamiento atenderá el llamado.

En primera instancia, veo con buenos ojos la iniciativa por parte del gobierno de Gustavo Sánchez Vásquez. Me agrada la idea de contar con un gobierno local que haga uso de la tecnología, que aproveche las nuevas herramientas y, sobre todo, que busque brindar servicios de forma mucho más eficiente.

Sin embargo, la pregunta que muchos nos hacemos es: ¿Habrá capacidad de respuesta por parte del Ayuntamiento de Mexicali? La aplicación “Ya está” se convierte en un canal más para que la ciudadanía pueda emitir reportes, pero eso no garantiza dichos reportes vayan a ser atendidos.

En pleno 2018, cientos de mexicalenses se quejan diariamente de comunicarse al número de emergencia para solicitar presencia de la policía municipal, con motivo de robo, agresión o cualquier otro delito, y quedarse esperando una patrulla que nunca llega, o bien, llega mucho tiempo después.

Es decir, la efectividad de la aplicación móvil no será en relación a la cantidad de reportes ciudadanos. Al final, no importa si la denuncia de los mexicalenses proviene de una aplicación, un mensaje de texto, un correo electrónico, una llamada, una carta, una paloma mensajera o una visita a la dependencia correspondiente. Lo único importante es que el gobierno dé pronta respuesta y solución al reporte.

“El compromiso es que hagamos todo el esfuerzo para que antes de 48 horas esté atendida esa solicitud de los mexicalenses”, aseguró el alcalde Gustavo Sánchez Vásquez.

Con la aplicación “Ya está” la actual administración municipal asume un reto que se antoja complicado, más no imposible. Efectivamente, convertirán a miles de mexicalenses en inspectores. Sin embargo, si no logran darles pronta respuesta a los reportes de los nuevos “inspectores”, el gobierno local podría estar expuesto a mayores críticas. Por ello, debo reconocer la valentía que existe al aplicar esta medida.

Por lo pronto, yo ya bajé la aplicación en mi celular. Seguramente será cuestión de días para que, en mi trayecto diario, encuentre algo digno de reportar. Ahí me daré cuenta si el Ayuntamiento fue sumamente ingenuo o increíblemente audaz.

*El autor es abogado y conductor de televisión.

Gustavo Díaz Ochoa

Desde el primer día en que Gustavo Sánchez Vásquez ocupó la oficina de la presidencia municipal en Mexicali, varios argumentamos el principal reclamo por parte de la ciudadanía sería actuar ante las diversas irregularidades presentadas en la administración de su antecesor.

Efectivamente, Jaime Rafael Díaz Ochoa ha sido temática central en el gobierno de Sánchez Vásquez. Desgraciadamente, no a raíz de una sólida investigación en su contra, sino, por el contrario, a una permisividad en los escándalos suscitados en el trienio anterior.

No hay que ser un genio para saber la ciudadanía protesta principalmente por la corrupción. La jornada electoral que vivimos el pasado 1º de julio de 2018 fue la graduación de un hartazgo social en contra de la opulencia y los excesos de la clase gobernante.

Los mexicanos queremos que aquellos políticos que cometieron irregularidades durante su gestión sean investigados y, en caso de resultar culpables, que se les aplique todo el peso de la ley.

¿Será eso mucho pedir para una república bananera como la nuestra? En otras naciones, donde realmente prevalece el Estado de derecho, esto se da por descontado.

Los mexicalenses no queremos sino lo mismo que ha comenzado a darse en otras entidades federativas de nuestro país; en donde gobernantes, que todo el pueblo sabía estaban inmiscuidos en temas de corrupción, por fin han comenzado a sufrir las consecuencias de operar como delincuentes políticos.

Bajo este tenor, naturalmente la principal debilidad del gobierno de Gustavo Sánchez proviene de la pobre investigación que registra la Sindicatura Municipal en contra de Jaime Díaz; investigación a cargo de la síndico procurador Blanca Irene Villaseñor Pimienta, quien luce notablemente nerviosa y/o incómoda cada una de las veces en las que se ve obligada a hablar del tema.

A mi entender, Sánchez Vásquez no ha sido un mal alcalde. Ha mostrado una verdadera comprensión a la forma en que debe operarse la administración pública municipal, ha comenzado un plan para sanear las finanzas del gobierno local, ha mostrado tolerancia ante grupos de protesta, ha conseguido la cooperación del sector empresarial y la sociedad civil organizada, no se ha visto involucrado en absolutamente ningún escándalo.

Sin embargo, el tema es la corrupción. Y Gustavo Sánchez únicamente tiene una manera de mostrar que está comprometido con el combate a la corrupción: llevar el tema en contra de su antecesor hasta las últimas consecuencias.

El alcalde ha dicho que la investigación sigue su curso, que se está siguiendo el proceso adecuado, que en sindicatura buscan hacer las cosas de forma correcta. Pero ese no es el sentir de la opinión pública mexicalense. El sentir es que Gustavo Sánchez no pretende hacer absolutamente nada en contra de Jaime Díaz.

El próximo año hay elecciones en Baja California. El actual presidente municipal puede preocuparse por su reelección, por la victoria del candidato de su partido o, simplemente, por trascender en el imaginario de los mexicalenses.

Para todas las opciones, la respuesta sigue siendo la misma.

*El autor es abogado y conductor de televisión.

‘Kiko’ Vega, ¿candidato?

El Partido Acción Nacional sufrió una estrepitosa derrota en Baja California, considerado un bastión blanquiazul, el pasado domingo 1º de julio. Se esperaba la victoria de Andrés Manuel López Obrador, pero nadie apostaba a que el panismo se quedara con las manos completamente vacías.

A lo largo de los últimos días, el dirigente del PAN en Baja California, José Luis Ovando Patrón, y el líder del PAN en Mexicali, Javier Gutiérrez Vidal, han mencionado que se encuentran en un periodo de análisis, de reflexión; preguntándose si fallaron en algo y, en caso de que la respuesta sea sí, preguntándose qué pueden hacer al respecto.

Con justa razón, gran parte de la opinión pública y, seguro estoy, gran parte de los mismos panistas, culpan al gobernador de Baja California, Francisco Arturo Vega de Lamadrid, por la debacle blanquiazul.

El PAN se encuentra sumamente desgastado tras tantos años de gobierno; y el actual mandatario estatal, conocido popularmente como ‘Kiko’ Vega, percibe un rechazo generalizado de la ciudadanía no en esta su recta final, sino desde antes de que llegara siquiera a la mitad de su sexenio.

La polémica Ley del Agua, la investigación por parte de la Auditoría Superior de la Federación, sus múltiples bienes inmuebles en México y Estados Unidos, han abonado para que el Gobernador de Baja California se encuentre lejos de ser popular.

La llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de México no facilitará las cosas al PAN en Baja California.

Seguramente, AMLO comenzará su mandato instaurando los pequeños cambios que cuentan con un gran respaldo ciudadano: quitar la pensión a ex presidentes, convertir la residencia oficial de Los Pinos en un museo, disminuir el salario de los funcionarios de primer nivel, entre otros.

Sin embargo, López Obrador se dará cuenta, más temprano que tarde, que los ciudadanos aclaman un verdadero combate a la inseguridad, lograr reducir la desigualdad económica y, principalmente, erradicar la corrupción.

En los últimos años, la política en nuestro país ha estado marcada por el encarcelamiento de gobernadores corruptos. Las aprehensiones de mandatarios estatales, pertenecientes al bien llamado Prian, se convirtieron en la gota que derramó el vaso del hartazgo ciudadano y, en gran medida, dieron pie a que AMLO consiguiera la victoria en su tercer intento.

El próximo año, 2019, habremos de elegir un nuevo mandatario en Baja California y, como toda elección estatal reciente, puedo asegurar el tema central de dichas campañas será el actual gobernador.

Hace unos días, el partido político Transformemos pidió la renuncia de Vega de Lamadrid, argumentando que la ASF está investigando al gobierno estatal por el desvío de mil 400 millones de pesos. En ese sentido, la campaña ya comenzó.

Con la intención de mostrar un verdadero compromiso de combate a la corrupción, y a sabiendas del enorme rédito político que ello genera, el futuro presidente de México podría ir tras gobernadores que presenten irregularidades en su gestión.

Andrés Manuel López Obrador podría encontrar en ‘Kiko’ Vega un excelente candidato.

*El autor es abogado y conductor de televisión.

¿Por quién votar?

Algunas personas creen que el proceso electoral 2018 puede producir significativos cambios para nuestro país. Dependiendo de quién sea el ganador, algunas personas creen que, terminada la elección, catalogada como “histórica”, México puede tomar un camino exitoso, o bien, ir directo al precipicio.

Algunas personas encuentran esperanza, creen que de ganar un candidato nuestro sistema político podría transformarse, y ser esto el comienzo de un importante y largo desarrollo de nuestra nación.

Algunas personas encuentran temor, creen que de ganar un candidato México podría tomar un rumbo completamente equivocado y, de manera catastrófica, destruir lo mucho o poco que actualmente tenemos.

Yo estoy en desacuerdo con ambas visiones. Desde mi punto de vista, México no cambiará con ninguno de los cuatro aspirantes presidenciales. Creo ninguno de ellos cuenta con la seriedad, honestidad, experiencia e inteligencia necesaria para buscar transformar un país desde la Presidencia.

¿Aún no decides por quién vas a votar? Hay buenas y malas razones para votar por cada uno de ellos.

Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco” busca la Presidencia por la vía independiente, lo que significa que no tiene que rendirle cuentas a un partido político. Sin embargo, es un viejo priista de larga trayectoria, dejó tirada la gubernatura de Nuevo León y en esta campaña se ha enfocado en hacer promesas huecas, simplistas y populistas.

José Antonio Meade es una persona de gran preparación en el sector público, alguien que domina la nada sencilla parte técnica del ejercicio gubernamental. Sin embargo, es el candidato de un gobierno escandalosamente corrupto, y votar por él significa avalar el desempeño de Enrique Peña Nieto.

Ricardo Anaya es un joven ordenado, estratégico y visionario, habilidades que son rara vez encontradas en la clase política mexicana. Sin embargo, su frialdad política dista de producir empatía y sus escándalos de corrupción lo proyectan como un joven perteneciente a la misma vieja clase política.

Andrés Manuel López Obrador cuenta con un indiscutible liderazgo social y ha sido profeta al señalar, desde hace décadas, que el PRI y el PAN se reparten la riqueza nacional. Sin embargo, él mismo forma parte del sistema que tanto critica, siendo propietario de un partido político y dándole cobijo a personajes de dudosa procedencia.

Quizá usted encuentre más importantes las fortalezas, o menos significativas las debilidades, de cierto candidato. Precisamente para eso es el proceso electoral.

Lo extraño es que algunas personas piensen en términos extremistas: alguno nos puede llevar a la gloria, alguno nos hundirá en el abismo.

Cualquiera que sea su elección, por favor no vote pensando que su candidato convertirá a México en una potencia mundial. Vote a sabiendas que la oferta política en nuestro país es ridículamente pobre. Vote consciente de que o los ciudadanos comenzamos a hacernos cargo de los cambios que queremos ver o México seguirá siendo el mismo.

Todavía está a tiempo de ir a votar comprendiendo que ningún político cambiará al país.

*El autor es abogado y conductor de televisión.

Las encuestas mienten…cuando voy perdiendo

En una reconocida universidad privada del centro del país, ante un importante número de jóvenes, un colaborador del Partido Acción Nacional (PAN) explicó por qué no debemos creer en las encuestas.

El conferencista utilizó los casos recientes de Estados Unidos, Reino Unido y Colombia para comprobar que, según su perspectiva, las mediciones electorales mienten.

Aseguró las encuestas presumían la demócrata Hillary Clinton conseguiría una holgada victoria en Estados Unidos, siendo el republicano Donald Trump el ganador de la elección presidencial, el pasado 08 de noviembre de 2016.

De igual forma, habló sobre el referéndum donde se votaría la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea, donde, contra todo pronóstico, los británicos decidieron no permanecer en la UE.

Por último, mencionó el plebiscito sobre los acuerdos de paz en Colombia, donde los sudamericanos hicieron ver mal a los encuestadores al pactar con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Con los mencionados acontecimientos contemporáneos, el panista en cuestión aseguró que las encuestas muchas veces utilizan metodologías erróneas, y que simplemente no podemos fiarnos de dichos estudios demoscópicos.

Seguido de ello, el simpatizante del PAN les habló a los jóvenes sobre la importancia del voto útil, catalogándolo como “un voto racional por una opción que tiene una mayor posibilidad de ganar diferente a la de su sincera preferencia, o para evitar la victoria de un candidato ajeno o contrario a sus intereses”.

Dijo el próximo 1º de julio el voto útil debe ser en favor de Ricardo Anaya, ya que el candidato de la coalición Por México al Frente se encuentra en la segunda posición y, por ende, es el único que cuenta con posibilidades reales de vencer al candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador.

Al concluir la charla, el maestro de ceremonias anunció habría sesión de preguntas y respuestas; rápidamente una joven universitaria levantó la mano y esperó en su lugar a que le llevaran un micrófono.

“¿Cómo sabe que Ricardo Anaya está en segundo lugar? ¿Cómo sabe que es el candidato que cuenta con mayor posibilidad de ganar? ¿Cómo sabe que es el único contendiente que podría derrotar a López Obrador?”, preguntó la joven estudiante.

El panista, sonriendo, alzando los brazos hacia los costados, dando a entender que la respuesta es lógica, como a quien le preguntan algo tan simple como el resultado de la suma dos más dos, contestó: “Ricardo Anaya es el único que puede vencer a López Obrador, claramente así lo marcan las encuestas”.

*El autor es abogado y conductor de televisión.

Gustavo Sánchez, la basura y Steve Jobs

La mayoría de los alcaldes de nuestro país no tienen ni la más remota idea de cuáles son sus responsabilidades al frente de un municipio. No estoy exagerando, los presidentes municipales desconocen el trabajo para el cual los ciudadanos decidimos elegirlos.

Los gobiernos locales tienen obligaciones muy claras en la constitución: coordinar el trabajo de prevención y tránsito por parte de elementos de seguridad pública, dar mantenimiento a parques y jardines, garantizar alumbrado público en las calles, realizar labor de recolección de basura, entre otros.

Sin embargo, para algunos presidentes municipales pareciera dichas responsabilidades son poca cosa; prefieren enfocarse en buscar construir puentes o atraer inversión, lo cual no es competencia del gobierno local, y desentenderse de aquellas funciones que sí les corresponden y que resultan trascendentales para los habitantes de la ciudad.

La semana pasada, el Ayuntamiento de Mexicali anunció con bombo y platillo que ponía en circulación 40 nuevas unidades de camiones recolectores de basura. El alcalde Gustavo Sánchez Vásquez explicó que son unidades modelo 2018, adquiridas bajo un esquema de arrendamiento y equipadas con sistema de posicionamiento global (GPS).

La condición de los antiguos camiones de basura de la dirección de servicios públicos municipales era deplorable. Camiones viejos, descompuestos, que constantemente generaban gasto por mantenimiento y refacciones; y que, además, irónicamente, terminaban ensuciando más la ciudad por sus emisiones contaminantes.

Periódicos de circulación nacional como Excélsior, El Economista, El Heraldo de México, La Razón, entre otros, reconocieron la inventiva por parte del alcalde de la capital de Baja California.

“El gobierno municipal de Mexicali pagaba 33 millones de pesos al año por mantener en operación viejos camiones de recolección de basura…El presidente municipal, Gustavo Sánchez, puso en operación un modelo muy innovador de arrendamiento de camiones de basura con el que pudo renovar el 70% de su flota por 30 millones de pesos”, escribió el periodista David Páramo en el periódico Excélsior.

A razón de la tecnología con la cual viene equipada la nueva flotilla de camiones, Gustavo Sánchez Vásquez adelantó el gobierno local trabajará en la creación de una aplicación informática (APP) para que los ciudadanos tengamos oportunidad de revisar, en tiempo real, donde está el camión de la basura en caso de que aún no haya pasado por nuestra cuadra.

Disfrazado de Mark Zuckerberg, Bill Gates o Steve Jobs, el presidente municipal propone algo que suena sumamente complejo, pero que muchos cachanillas anhelamos: convertir a Mexicali en una ciudad vanguardista.

Como ha escrito el académico mexicano Mauricio Merino, doctor en ciencia política por la Universidad Complutense de Madrid: “Afortunadamente, también hay experiencias muy positivas de cambio municipal, de imaginación y sentido político, que han convertido a algunos gobiernos locales en una instancia eficaz, a pesar de las redes legales, políticas y administrativas”.

Aplaudo que el alcalde Gustavo Sánchez Vásquez busque poner la basura en su lugar, pero aprovecho para recordarle que siguen pendientes los desechos de la anterior administración municipal.